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La historia detrás de Sigueme Quillo

Dicen que Cádiz es la ciudad habitada más antigua de Occidente. Tres mil años dan para muchas batallas, fenicios, romanos, musulmanes, comerciantes de Indias, piratas y un asedio que vio nacer el Estado-Nación. En definitiva, una ciudad con historia de película.

Entonces, ¿por qué a veces se cuenta de la forma más aburrida posible?

Esa pregunta lo cambió todo. Un día cualquier observando a los grupos de turistas en San Juan de Dios o en la Plaza de San Antonio. Veía a decenas de personas siguiendo a un paraguas de colores, escuchando a un guía recitar fechas exactas y sucesos de memoria o bien escuchaba historias totalmente inventadas.

Había dos «Cádiz» completamente desconectadas: la de los libros académicos (rígida y formal) y la de las calles, el mercado y los gaditanos (viva, irónica y cercana). Faltaba un puente entre ambas. Faltaba alguien que te cogiera del brazo y te dijera: «Ven conmigo que te voy a contar la historia de mi ciudad.».

Así nació Sígueme Quillo.

El nombre no es casualidad. «Sígueme, quillo» es exactamente lo que te dice un amigo gaditano cuando quiere sacarte de la calle principal para enseñarte el sitio dónde mejor se come o te cuenta una historia curiosa sobre Cádiz y su gente. Queríamos ser ese amigo gaditano, pero con un as en la manga: una base académica lo suficientemente sólida y amplia para ganarnos tu confianza.

Decidimos crear un modelo de rutas culturales basado en una filosofía innegociable: Rigor sin rigidez. Aplicamos lo que los expertos llaman transposición didáctica: coger el conocimiento histórico más profundo y transformarlo en una experiencia divulgativa, divertida y accesible. Sin inventar mitos, pero sin aburrir a las ovejas.

Y para rematar la experiencia y diferenciarnos de cualquier otro, creamos nuestra propia «llave» de la ciudad. Fieles a nuestro espíritu innovador, incluimos el Doblón de El Quillo, una moneda física con tecnología que, al acercarla al móvil del viajero, se abre un abanico de posibilidades digitales con mapas, música y recomendaciones reales. El pasado milenario dándose la mano con el futuro.

Soy Fernando M. Torres Lara, el fundador de Sígueme Quillo. 

De formación, Historiador y Guía Local. De vocación, un enamorado empedernido de la Bahía de Cádiz y un enemigo declarado de las «turistadas».

Durante años he buceado en archivos, libros y documentos. Tengo un profundo respeto por el rigor académico, pero al mismo tiempo, disfruto como nadie del bullicio del Mercado, de la ironía y la carga gaditana y de una buena charla en la barra de un bar.

Creé Sígueme Quillo porque me frustraba ver a los visitantes irse de mi tierra habiendo rascado solo la superficie. Quería ofrecer una inmersión relacional. No quería clientes que vinieran a «consumir» un tour, quería invitar a viajeros curiosos a convertirse en gaditanos de forma temporal.

Mi objetivo como fundador y guía no es que recuerdes en qué año exacto se construyó la Catedral de Cádiz. Mi objetivo es que entiendas y comprendas nuestra forma de ver la vida, y que cuando te vayas lo hagas sintiendo que has dejado a un amigo en la Tacita de Plata.

¿Te vienes de ruta? Sígueme, Quillo.